De la mano de ARPEL, participamos en la COP29
El financiamiento insuficiente marcó un alto grado de descontento en la conferencia

Como entidad asociada a ARPEL (Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe), tuvimos la oportunidad de participar en la 29ª edición de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en Bakú, Azerbaiyán, del 11 al 22 de noviembre de 2024. A través del acceso en streaming, seguimos los diferentes debates que se suscitaron durante esas dos semanas.
Esta experiencia nos permitió conocer de primera mano las visiones, proyecciones, intereses y necesidades de responsables de toma de decisiones desde una perspectiva multidimensional. Representantes de diversos grupos de interés, incluyendo esferas políticas, gubernamentales, empresariales y activistas medioambientales, buscaron definir metas concretas para enfrentar el desafío del cambio climático. La conferencia estuvo marcada por momentos tensos, debido a la dificultad para alcanzar consensos, especialmente en asuntos de financiamiento.
Bajo la coordinación de Irene Alfaro, Directora Gerente Senior de ARPEL, y en el marco de nuestra labor dentro del Comité de Transiciones Energéticas de la asociación, Alfons Tomás, director comercial, y Sonia Baluk, directora de sostenibilidad, colaboraron en la redacción del informe ejecutivo publicado recientemente por ARPEL, que recoge las principales conclusiones de esta conferencia.
Destacamos los puntos más relevantes del resumen ejecutivo:
- Alcance de acuerdos significativos en materia de mercados de carbono en el marco del Artículo 6 del Acuerdo de París, que busca facilitar la inversión en proyectos de reducción de emisiones a través de mecanismos de cooperación internacional.
- Definición de un Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado de 300.000 millones de dólares anuales hasta 2035, el cual requerirá una mayor movilización de fondos públicos y privados.
- Lanzamiento de la Declaración sobre la Reducción de Metano a partir de Residuos Orgánicos, un acuerdo respaldado por más de 30 países, cuyos firmantes representan el 47% de las emisiones globales de metano derivadas de residuos orgánicos.
- Anuncio de nuevas iniciativas para la detección y monitoreo de emisiones, que incluyen el lanzamiento de satélites específicos para este fin.
- Avances en la creación de un Programa de Trabajo para la Transición Justa, para garantizar que los cambios en el sector energético se realicen de manera equitativa, sin dejar atrás a comunidades vulnerables ni comprometer el desarrollo económico de los países en transición. Quedan cuestiones pendientes, como la financiación específica y la implementación de políticas nacionales adaptadas a cada contexto.
- No se ha alcanzado un consenso en cuanto a la eliminación progresiva de combustibles fósiles. Países como China y las naciones productoras del Golfo Pérsico bloquearon cualquier mención negativa a estos combustibles. Se espera que Brasil impulse nuevamente el debate antes de la COP30.
- Implementación del Programa de Mitigación de Sharm El-Sheikh, para movilizar financiamiento, tecnología y asistencia para los países en desarrollo con el objetivo de fortalecer sus capacidades en materia de adaptación y mitigación del cambio climático.
- Alcance de acuerdos del Fondo de Pérdidas y Daños, que permitirán su puesta en marcha a partir de 2025. Hasta la fecha, se han comprometido más de 730 millones de dólares en financiamiento para este fondo, y se formalizaron acuerdos tanto con el Banco Mundial como con Filipinas, el país anfitrión del mecanismo.
- Avances en la implementación del Objetivo Global de Adaptación (GGA), destacando la importancia de establecer indicadores concretos que permitan medir cómo los países están preparándose para hacer frente a los desafíos climáticos.
La conferencia dejó resultados que satisficieron a algunos sectores, dejando a otros con un alto grado de descontento. El avance en financiamiento resulta insuficiente para enfrentar las metas establecidas. Además, aspectos centrales como la transición justa y la eliminación progresiva de combustibles fósiles quedan sin consenso. Urge la diversificación de la matriz energética para mitigar las emisiones y alcanzar las metas globales de forma sostenible.
Invitamos a leer el documento completo.